Hipnosis Clínica
El estado de hipnosis es un estado normal de nuestra conciencia que experimentamos a diario.
Por ejemplo, cuando conduces por una ruta conocida y llegas a tu destino de forma casi automática, cuando estás leyendo un libro o viendo una película y te abstraes tanto que pierdes la noción del tiempo, o cuando sueñas despierto o te quedas mirando por la ventana mientras tu mente se aleja momentáneamente del entorno. En todos esos momentos has entrado en el estado de atención automática y focalizada al que se entra durante la hipnosis. La única diferencia es que la hipnosis es inducida y guiada por un profesional, mediante técnicas estructuradas de relajación, concentración e imaginación dirigida con una finalidad terapéutica.
En corto, se trata de una relajación profunda desde la cual se trabajan aspectos emocionales, cognitivos o conductuales, y suele describirse como una experiencia agradable.
Lejos de como suele mostrarse en el entretenimiento, tú participas de forma activa y consciente durante todo el proceso, pudiendo recordar la sesión e interrumpirla en cualquier momento si lo deseas. Es una práctica segura cuando es realizada por un profesional cualificado. Siempre se integra dentro de un proceso terapéutico ético y personalizado, respetando el ritmo, los objetivos y el bienestar de cada persona. Se utiliza como complemento en la terapia, aumentando la eficacia del tratamiento.